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noviembre 13, 2013

Abajo la Reina!


Recordarán que anteriormente estuve platicándoles sobre el lloriqueo, conducta que ha logrado sacarme uno que otro grito (y cana) más a menudo de lo que quisiera admitir y que poco a poco ese terminó convirtiéndose en mi estilo de disciplinar. Vuelvo y repito, ninguna mamá es perfecta, y todas vamos aprendiendo sobre la marcha...sin importar si tienes uno o cuatro hijos, porque cada hijo es diferente.  

Pronto me encontré en un callejón sin salida, enojándome casi a diario por los lloriqueos constantes y otras conductas por corregir propias de los niños de 3 años. Hasta que decidí realizar mi propio plan de acción. Compré tres libros para padres de "toddlers" y empecé a preparar mi estrategia. Según todo lo que leí, el lloriqueo es solo una fase (que se oiga: ¡Aleluya!) y cómo yo respondiera a eso y a otras cosas era crucial.

En el caso del lloriqueo, lo primero era detectar qué lo provocaba. Al trabajar desde casa, se me hace más fácil observar las cosas que disparan los lloriqueos y gritos de mi hija. Después de mirar en silencio varios episodios (evitando halarme los cabellos) llegué a la conclusión, de que en el caso de ella, esa es su forma de expresar frustración por algo que le sale mal como ponerse un zapato.

El segundo punto de mi plan fue más complicado pues debía decidir entre 2 opciones: ignorar la conducta o aplacarla de una vez. Y tal como dice el refrán: "escoge tus batallas". Si tu hijo grita cada vez que prendes la televisión, por ejemplo, definitivamente ignóralo. Pero si le dices que no toque la tijera y va directo a retarte, pon un alto.

Entre lo que leí, me pareció muy interesante aprender que los niños a partir de los 6 meses de edad, son capaces de entender si se les reprende. Lo que puede variar de niño en niño, es el método que utilizarás para hacer llegar tu mensaje. Hace tiempo traté el famoso "time out", y qué va, eso no era para ella. Nunca se calmó lo suficiente como para poder explicarle por qué estaba en la silla o cualquier cosa parecida.

Luego traté el sistema de "recompensa", "reward" o "positive reinforcement". (Hago un paréntesis para suplicarles que NO den como recompensa postres o cosas materiales porque después lo esperan por cualquier mínima cosa y están es trabajando por algo material en retorno.) Inventamos el "sello y si" y el "sello y no". Que simplemente consiste en que al final del día o en un momento crítico, yo la evalúo. Resultó ser, que ella responde a este sistema de puntuación como si fuese una cuestión de orgullo o de satisfacción pues se siente que logró algo importante, algo que la acerca más a ser niña grande. Sus recompensas por una semana de buena conducta han sido alquilar una película, ir al parque y comer raspao' y también ir a jugar donde su prima...como les dije, cosas que no son materiales pero que a esa edad son fiesta total. 

Otra cosa que pude observar, era que a mi hija lo que le gusta es ser escuchada (aparentemente tiene mucho qué decir jajajajaja!). Muchos niños recurren a conductas indeseables sólo por llamar la atención. Y es que imagínense: te dicen cómo vestirte, a que hora te levantas, a que hora duermes, a que hora comes...lo mínimo es que puedas expresarte de vez en cuando. Cuando empecé a escucharla más, se calmaron las aguas. Cómo cambio su pequeño temperamento napoleónico. A veces sólo quieren decir algo corto, a veces algo largo. Lo importante es escucharles porque les brinda una sensación de aceptación y de relevancia...algo que hasta muchos adultos buscan a diario.

No importa la conducta que deseen corregir, lo indispensable es amoldar tu estilo de disciplinar a tu hijo... por que si no, terminarás gritando a diario descabelladamente sin resultados (en mi caso, conocida como la reina de los gritos). Te recomiendo leas el libro Toddler 411 de Denise Fields y Ari Brown qué fue mi biblia de referencia en este experimento.

Suerte y abajo la reina!
xoxo
Yani


septiembre 26, 2013

La Reina de los Gritos y la Princesa del Lloriqueo - Parte 1


Mato por ser de las bloggers que tienen un horario fijo y que tiene el post programado a la misma hora y el mismo día...pero, más que estar enfocada en un horario me gusta "bloggear" bajo la premisa de que: primero, debo investigar y leer sobre el tema; segundo, no hacer "copy y paste" (me rehuso) y por último: debo tener una opinión, un consejo o una idea para compartir y eso toma tiempo.

Realicé una breve encuesta sobre varios temas que estaban en mi lista y noté que en particular este tema tocaba un nervio, me puse a leer, a conversar con otras mamás (hasta con la mía) y pude notar que "el lloriqueo" es un tema extenso (tanto que dividí el post en 2 partes). 

Conocido también como quejadera, lloradera o whining, esta es una etapa que toda madre ha tenido que ponerse con nervios de acero. Este método de comunicación suena en mis oídos igual que Janice, la novia de Chandler en Friends (si la recuerdas sabes a lo que me refiero). Es una forma de hablar quejumbrosa, mitad actuada-mitad real, una tortura que puede hacer hasta a un veterano de guerra doblarse como papel. Usualmente aparece entre los 3 y 4 años, aunque puede hacer su debut antes, como también puede durar incluso más allá de los 4 años dependiendo de la destreza de comunicación del niño. Acá en mi casa, estamos en pleno pico con mi hija de 3 años y 4 meses.

El motor detrás del lloriqueo son las emociones, no hacernos miserables como pensamos los padres. La frustración ante una situación o la inhabilidad de expresarse vocalmente son las principales causas. Recordemos que a las edades de 2, 3 y hasta 4 años ellos aún no saben manejar sus emociones como nosotros y las mismas salen emitidas en ese vocabulario llorado. Luego vienen las demás causas: hambre, sueño, ambientes ruidosos e incluso falta de atención.

A veces el lloriqueo nos lo buscamos nosotros (sí, así como lo leen). Sabes que tienes a tu hijo o hija en el carro a punto del aburrimiento total o del sueño y decides hacer una rápida parada en la farmacia y cuando estás pagando se forma el lloriqueo porque en el carro se quedó su peluche, el cual no lo había volteado a ver en horas. ¿Buscado? Claro que sí. El agotamiento, el hambre o las ganas de llegar a casa lo puso de mal humor y no sabe como decírtelo ni como hacer para que ese sentimiento cambie. Tú concepto de "parada rápida" no resultó ser la misma que la de tu hijo.

Una de las consecuencias del lloriqueo son los berrinches, que a mi forma de verlo, es el siguiente escalón del lloriqueo. Por lo tanto, creo importante detenerlo a tiempo antes de tener que llamar a la Nanny McPhee porque ya simplemente todo está fuera de control.

Ya sé, hasta ahora todo ha sonado feo, pero según la mayoría de los expertos, somos nosotros los padres los que tenemos el poder para contener, controlar y finalmente desaparecer este hábito. Y además es una etapa por la que todos pasan y rara vez se observa en niños de edad escolar. Así que manos a la obra que hay esperanza y estudiemos los tips de expertos y uno mío para que la hora del lloriqueo no se convierta en batalla de máscara contra cabellera. (!!!!)




Ahora se preguntarán, ¿por qué este título, la reina de lo gritos, si estamos hablando del lloriqueo? Al caer en la trampa del lloriqueo y otras conductas, muchas veces he terminado luciendo la corona de "mamá gritona". Las madres somos humanas y por más que sabemos que gritar en realidad no cambia conductas ni enseña lecciones de vida, se nos escapa de las manos. Son esos momento cuando simplemente no estamos con la mente fresca y damos uno o dos gritos para poner un alto. En la segunda parte les hablaré de como mejorar esta y otras situaciones sin gritar (porque ninguna quiere ser la mamá gritona-gruñona).

Suerte! xoxo
Yani

septiembre 02, 2013

Saludos desde mi tostadora


A ver, a ver...díganlo conmigo: estoy en paz y armonía, estoy en paz y armonía, estoy en paz y AARRRGGGH!!!... ¡que paz ni que armonía, ni que ocho cuartos! El celular no para de sonar, se me acumulan los emails (de los cuales hay varios para preguntar cosas que YA contesté), resulta que no hay tomate para las hamburguesas y nadie avisó, mi hija de 3 años corre como loca por la casa rehusándose a vestirse (lo cual es gracioso, pero ya estamos tarde) y la computadora está actuando como tortuga de 140 años.

¿Te suena? Dime que sí, por favor. No quiero pensar que soy mi propio caso de estudio. Si estás en un punto como el mío, o has estado en algún punto de tu vida así, debes saber cómo se siente: te levantas en la mañana casi tan cansado como cuando te acostaste, las tareas mañaneras como vestir a los niños para el escuela se hace en modo zombie, el café y sus derivados son tus mejores amigos, maquillarte en el carro es una habilidad que califica como peligrosa pero no tienes de otra, tu oficina que antes te encantaba, ahora sólo quieres llegar, hacer tu trabajo y salir huyendo para llegar a casa a hacer comida y tareas. Y ni hablar de tener agenda social o regresar a hacer ejercicios como antes (sobre todo si tienes amigos que te cuentan que salieron a caminar a las 5:00 a.m y tu sólo piensas, "yo me acoste 4 horas antes")

Esto, mis amigas, es el "burnt out". Tal como la frase lo dice: quemado o chamuscado. Y aunque no lo creas, es una condición que ya muchos doctores reconocen. No es un estado de depresión porque puede parecer que estás deprimida, tampoco es una enfermedad o un síndrome, es simplemente un estado de estrés prolongado que sí puede tener efectos en tu vida: subir o bajar de peso, ansiedad, fatiga y cansancio, insomnio, pérdida de memoria y hasta deterioro del sistema inmunológico.

Yo he estado literalmente "quemada" varias veces en mi vida, y no es algo para hacernos de la vista gorda como con otras cosas. Mi mejor comparación, es como ir en un carro que tiene el tanque lleno de gasolina y tu tienes una lista de cosas por hacer. Sales con toda ilusión a hacerlas pero.... andas y andas sin parar y de repente, empieza a tornarse feo: el ruido te agobia, hay desvíos en el camino, accidentes en la vía y para colmo no puedes parar a almorzar. Así va cambiando tu humor porque sientes una mezcla entre ansiedad por terminar y ganas de dejarlo todo tirado y sin hacer. Luego llega el punto donde has hecho lo mismo día tras día sin parar consumiendo todo: gasolina, agua y tu buena voluntad. Veredicto: estás quemao'.


Salir a conquistar el mundo suena maravilloso pero podemos terminar como tostada quemada que ni raspándola te sirve. Buscando más sobre el término "burnt out", encontré el libro de la Dra. Jesse Lynn Hanley, Tire of Being Tired (título muy atinado); ella explica que hay diferentes niveles de chamusque y que al detectarlos podemos hacer algo al respecto. Primero, Muy Determinado: es el nivel engañoso donde sientes y crees que puedes hacerlo todo y andas como chiquillo en Red Bull. Segundo, Arrastrando: ya sientes el cansancio pero andas a punta de café y en la noche té de tilo para dormir. Tercero, Resbalando: ya estás tan ojerosa que pareces extra de peli de vampiros, andas o esquelética o rellena y estas perpetuamente de mal humor. Cuarto, Contra la Pared: ya tu cuerpo está reaccionando con dolores por todos lados, la memoria te falla y puede que te enojes o llores sin sentido. Y por último, Chamuscado: en este punto ya debes sufrir de ansiedad, insomnio, depresión y tienes el sistema inmune desajustado.

Si algo de lo que aquí te dije suena familiar, presta atención; no dejes que llegue al nivel que te consuma y te deje en cenizas. Renacer de entre las cenizas como el Fénix, no va a ser tan fácil, pero aquí te dejo unos consejos míos y los que recomienda la Dra. Hanley:

Chill Tip 1 - DI NO A LA DIETA: Lo primero que hacemos cuando nos vemos con libritas de más es ponernos a dieta sin saber que incita el sobrepeso. Si crees que estás comiendo a consecuencia de estar "sobregirada", hacer dieta soló terminará en mal humor y frustración al no lograr rebajar. Este no es el momento de dietas. En vez de esto, come más alimentos ricos en antioxidantes, fibras y mucha agua. Esto regulará tu cuerpo. Si agregas suplementos de Omega 3, también ayudarás a los dolores corporales.

Chill Tip 2 - BELLA DURMIENTE: en el mundo corporativo se aplaude e idolatran a aquellos que pueden trabajar a toda hora como robots cafeinados. Dejénse de eso, la realidad es que el sueño te mantiene inteligente, creativa y hasta bella. El que no duerme se quema. Aquí les doy una perlita de sabiduría que heredé de mi papá... mi padre fué un hombre que trabajó mucho y recuerdo claramente que tenía problemas para dormir (primordialmente por estar estresado) pero ese hombre jamás descuidó su siesta. Todos los días sin falta, tomaba un power nap después de almorzar. Unos 10 o 15 minutos y luego salía de vuelta a la oficina hasta las 8 de la noche. Les juro que se veía fresquito como en la mañana. Lo que quiero decir, es que debes tener un sueño reparador y si tu sueño nocturno no es el mejor, compleméntalo con una siesta si puedes o con 10 minutos que cierres los ojos y te relajes. Verás como se despeja la mente y el cuerpo.
Chill Tip 3 - LOS COME ENERGÍAS: estoy segura que esto lo tienes que haber escuchado en algún lado...hay personas y situaciones que agregan estrés en tu vida y que succionan energía. Ejemplos claros son: llevar horas metida en la computadora, esa amiga que se está divorciando y te llama para llorar todos los días o la oficina de a lado que están remodelando y sólo oyes el mazo tumbando paredes todo el día. La realidad es que estas cosas no se pueden evitar pero sí puedes tomar un break de ellas y contrarrestarlas: deja la pantalla y mira un rato por una ventana aunque la vista no sea diga de admiración es sólo para darte un cambio, llama a esa amiga que siempre te hace reír con sus loqueras y si hay mucho ruido, escápate unos segundos a leer dos páginas de un libro o caminar por un pasillo silencioso.

Chill Tip 4 - LA PAZ: y no me refiero a que te rapes el cabello y medites bajo un árbol o que practiques tanto yoga que pareces un mafá (aunque el yoga es una excelente manera de mantenerte en forma y sereno), me refiero a que optes por la paz. La vida nos pone a prueba a diario y no lo podemos evitar, pero sí tenemos la opción de cómo reaccionar antes estas cosas; puedes ser un casca rabias empedernido o simplemente decidir ser más optimista. Aunque no lo creas, tu estado mental influye en cómo manejas tu estrés. A veces sólo se necesita respirar profundo o sonreír un poco más. La práctica de la paz es difícil de ejercer así que de a poquitos está bien. Yoda de seguro aprobará.

Para cerrar les digo, que estar en el último nivel del quemado es tenaz... y salir de eso requiere de todo tu enfoque y decisión para volver a cargarte de energías para seguir con el día a día; no arrastrando la manta como dice mi mamá, sino con actitud y buena vibra. Mi mejor consejo es evitar llegar a ese nivel y el tip que siempre me ayuda aunque sea extremadamente vanidoso es: cuando estás depre, ¡no lo luzcas! Ponte ropa bonita, tu maquillaje y tus tacones (aunque quieras estar casi en pijama porque todo te da igual). El poder de verte linda en el espejo no tiene precio, y no linda para otros, sino para ti misma.


No dejen que se les quemen los bordes! Busquen su chill.

Hasta la próxima,

Yani

agosto 27, 2013

Mamás Recomiendan: El libro que ayudó a Chiqui


El primer motivo por el cual empecé este blog, fue para buscar una manera creativa de expresarme, adquirir un hobby e incluso contar con un "outlet" para cuando más lo necesitaba. El segundo motivo, y creo que el que más me inspira y el que fue evolucionando en la razón y pasión que me mantiene en un constante pensar, es conectar a las madres en un lugar para que nos expresemos y veamos que aunque nuestras realidades son diferentes, ciertas situaciones en nuestras vidas pueden ser similares y a través de ellas podemos aprender unas de las otras. 

Nunca imaginé que alguien, a parte de tal vez mi familia, pararía a leer mis escritos. Creo que por ser tan personales, de cosas que me pasan a mi o a gente con la que hablo, tal vez carecían de importancia en el mundo de los blogs. Por eso me alegra enormemente y me llena de energía cuando alguien me escribe y me habla de su experiencia. Por ello, les comparto la recomendación de Chiqui, una lectora que también usó libros para ayudar a su hija a dormir la noche entera.

El libro que ella nos recomienda es: "The Sleep Lady's Good Night Sleep Tight:Gentle Proven Solutions to Help Your Child Sleep Well and Wake Up Happy" de Kim West. Chiqui dice que el método enseñado en este libro fue clave llegar a su objetivo: una noche plácida y reparadora para ella y para su hija. La autora, Kim West, ha trabajado personalmente con padres e hijos por más de 10 años de práctica privada. Su increíble éxito con hacer que los niños duerman, hizo que la apodaran "The Sleep Lady" o "La Dama del Sueño".

El libro explica la técnica de 2 semanas usada por Kim, la cual es fácil de seguir y de leer; con estudio de casos de la vida real y las herramientas necesarias para superarlos. El libro trata de varios temas, entre ellos: una nueva investigación sobre los chupetes, el impacto de la privación del sueño y la depresión post parto, cómo se relaciona la alimentación y el dormir y cómo interpretar los llantos del bebé.

Si quieres saber más sobre la autora y sus técnicas puedes visitar: www.sleeplady.com
También cuenta con una versión en español que puedes adquirirla en el mismo website:  www.sleeplady.com/buenasnoches/#.UhwiJmTF2-0

Gracias Chiqui por tu dato y por compartirlo. Espero les sirva a todas!

Hasta la próxima, xoxo


agosto 12, 2013

(VIDEO) The Mommy salió al mundo



Hola a todos! Estoy aquí frente a la compu tratando de escribir este post para darles una noticia... yo misma aún estoy tratando de descifrar cómo en un abrir y cerrar de ojos quedé en You Tube (sí, sí, leyeron bien). Sigo aún más sorprendida que alguien me ofreciera hablarle a las masas ¡jajajajaja!. Acepté porque tengo mucho que decir (qué raro, ¿no?), pero también porque compartir temas con otras mamás a través una red, una comunidad, un punto de reunión o como le quieras llamar, un lugar donde intercambiemos información, apoyo, una lágrima o varias risas me hace mucha ilusión. Las madres gozamos las cosas más pequeñas y nos preocupamos por mil y una cosas más...así que, quién mejor que otra mujer para dar un comentario positivo, una respuesta, un aliento o simplemente reírse diciendo: ¡ey eso me pasó a mi también! Así que con esas ganas de que haya un rinconcito para nosotras, me eché al agua. No duden en escribirme para dar ideas, temas por tocar o una anécdota por contar: mommylist.pty@gmail.com

Compartan con otras madres llenas de ideas y con algo que decir. Espero les guste y recuerden darle like al vídeo  http://youtu.be/zW8kZ9ZbXpw